Un portal privado por cliente: su presentación, las propiedades que le guardaste con tu nota, y una calculadora donde puede mover los números él mismo. Cuando se lo quiera mostrar a su esposa o a su socio, entra al enlace y está todo ordenado.
Los mismos capítulos que le explicaste, en video o en texto: ubicación, precios, financiamiento, rentabilidad y estrategia de salida.
Precio, entrada, tasa y renta. Devuelve capital total necesario, cuota, flujo, cap rate, retorno sobre el efectivo y proyección a 1, 3, 5 y 10 años.
Las tres o cinco que de verdad le interesaron, cada una con tu nota de por qué se la guardaste.
Todas sus opciones en una tabla con los mismos supuestos. Es lo que un inversionista pide y casi nadie le da.
Cuánto piden de entrada, qué documentos, cómo es el proceso y qué hay alrededor de cada zona.
WhatsApp, videollamada o precios al día. Cada mensaje te llega con el escenario que el cliente estaba mirando.
El cliente vive en Bogotá, Caracas o Madrid, y la decisión no se toma en la reunión: se toma después, hablando con la familia. Si en ese momento lo único que tiene son capturas de pantalla sueltas, la conversación la conduce otro. Con el portal, la conduce tu material.